La Evaluación conductual en los diferentes ámbitos de la vida incluye sin lugar a dudas el aspecto de la pareja. De este modo la terapia de pareja se ha visto beneficiada con las diferentes estrategias que el modelo conductual ofrece para resolución de diferentes problemáticas dentro de éste ámbito.
Los autores Costa M. y Serrat, C. (1998), han puesto el dedo en el renglón al referirse
a situaciones que llevan a las parejas a situaciones de conflictos. La evaluación
conductual no pretende ofrecer las receta de cocina, ya que cada dinámica
de pareja es diferente y el mundo interno de la persona no debe estandarizarse,
sin embargo, ciertas conductas pueden ser factibles de trabajarse mediante
técnicas específicas.
A fin de poder de comprender la propuesta que
hacen dichos autores, el presente ensayo se desglosará en 5 puntos principales,
mismos que exponemos a continuación:
a) Objetivos
En la lectura se desprenden los siguientes
objetivos: identificar las áreas problemas que tiene una relación de pareja
para poder trabajar a partir de la Evaluación conductual.
b) Fenómeno de estudio y contexto teórico
Los autores parten del Modelo conductual. Hay que recordar
que dicho Modelo ha pasado por diferentes estadios y se ha desarrollado a partir de los trabajos de diferentes
investigadores, Watson (como el padre del conductismo); Skinner con el
Conductismo operante, pero también con el neoconductismo (Segunda generación).
El conductismo,
desde sus inicios y hasta la fecha, ha desarrollado diversas técnicas, las
cuales se basan primordialmente en cambios conductuales, su fundamentación está
en los principios del condicionamiento clásico y operante, que son los
que describen la relación entre los eventos conductuales y ambientales, tanto
los antecedentes como los consecuentes,que influyen en la conducta.
La aproximación del condicionamiento clásico dio
como resultado varias técnicas de desensibilizar el miedo a cosas o
personas.
Por
su parte, recordemos que el condicionamiento operante, hace énfasis en las
consecuencias que siguen a la conducta, éstas pueden ser dependientes o
contingentes.
Las
técnicas de la modificación conductual alteran la conducta por
medio de la alteración de las contingencias que la controlan (o fallan en
controlar). El modelo
conductual concede una importancia especial al método científico
experimental, siendo hasta tal punto que se puede considerar como el
rasgo más importante de este modelo su compromiso con el uso de métodos
experimentales, este énfasis supone desde el punto de vista práctico:
Toda intervención ha de considerarse un
experimento
·
Las formulaciones teóricas, las técnicas de
evaluación y los métodos terapéuticos han de ser empíricamente validados.
·
Hay un compromiso especial con la valoración
experimental de la propia intervención.
Un terapeuta de
conducta debe de ser un psicólogo científico, que utiliza el método científico,
asumiendo que este método contribuye eficazmente a los cambios conductuales en
las diferentes áreas de la persona, incluyendo en la dinámica de pareja.
c)
Identificación
de la estrategia metodológica
Por la lectura que nos ofrece Costa, M. y Serrat, C. (1998),
podemos desprender que la intervención
en terapia de pareja, debe trabajarse de acuerdo a las variables que
intervengan funcionalmente en la conducta problema de cada caso; es decir, no
debe aplicarse de forma mecánica como una receta.
Los autores
mencionan cuatro niveles de
intervención en la solución de problemas maritales de Keefe (1978):
- Identificación del problema
- Medida y análisis funcional
- Evaluación del proceso terapéutico
- Evaluación de los resultados
Identificación del problema
En el primer nivel, la
identificación del problema tiene como objetivo identificar la naturaleza del
problema, para ello es menester realizar
la evaluación y tratamiento individual
previo o paralelo al tratamiento de pareja; así como un mínimo de compromiso de
cada uno de los miembros y con el tratamiento terapéutico.
Con
este fin, se recopila información a través de entrevistas (individuales y de
pareja) así como la aplicación de una serie de cuestionarios; en el texto
exponen diferentes propuestas de instrumentos, por ejemplo, el esquema general
para estructurar la entrevista cínica es una versión enriquecida del
instrumento de Peterson (1977). Este esquema consta de 17 puntos a considerar,
entre los que se destacan:
- Los aspectos positivos tanto de conductas como de atributos que estaban presentes en el inicio y desarrollo de la relación
- Los cambios importantes en la relación que deterioran o eliminan el potencial de refuerzo mutuo. Y darse cuenta de las actitudes gratificantes que había antes.
- Tener presente que en una pareja, “las conductas de ambos miembros de la pareja actúan como consecuencias de la conducta del otro. Estas consecuencias, según se utilicen, pueden contribuir al aprendizaje de conductas efectivas empleadas en las fases previas de la resolución de problemas (expresión, descripción...) o pueden fomentar conductas inadecuadas e inefectivas y ocasionar la agravación del conflicto
Metodológicamente,
el psicólogo debe lograr con la evaluación, planificar los objetivos para el
tratamiento, que serán conductas concretas y observables; de tal forma que la
mejora alcanzada en la pareja se medirá con el logro de metas y cambios
conductuales.
Referencia:
Costa, M. y Serrat, C. (1998). Terapia de parejas. Madrid: Alianza Editorial. Pp. 46-71, 172-195.
Referencia:
Costa, M. y Serrat, C. (1998). Terapia de parejas. Madrid: Alianza Editorial. Pp. 46-71, 172-195.
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